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El Arte de Narrar el Error: Redacción de Hallazgos y No Conformidades

Eran las 5:30 de la tarde de un viernes. El laboratorio olía a café recalentado y a cansancio acumulado tras tres días de auditoría interna. Andrea cerraba su computadora portátil con un suspiro, mientras David, Sergio y Daniela esperaban el veredicto en la sala de juntas.

 

—Bueno —empezó Andrea, frotándose los ojos—, tenemos los borradores de los hallazgos. Hay uno en particular que me preocupa en el área de David.

 

David se puso tenso de inmediato. —Andrea, hemos seguido todos los métodos al pie de la letra. Si es por ese termómetro que se usó sin la etiqueta de calibración pegada, te dije que la etiqueta se cayó, pero el certificado está en la carpeta.

 

—Ese es precisamente el punto, David —intervino Daniela, con su libreta llena de notas—. Yo anoté lo que Andrea dictaba, y suena… bueno, suena como si hubiéramos cometido un crimen.

 

—Déjenme leerles cómo quedó redactado inicialmente —dijo Andrea—. «El laboratorio no tiene control sobre sus equipos porque se encontró un termómetro sin identificación de su estado de calibración en el área de microbiología».

 

Sergio frunció el ceño. —¿»No tiene control»? Eso suena fatal. Si un cliente lee eso en un informe de auditoría externa, va a pensar que somos un caos. Sergio, como director, siempre pensaba en la imagen y el negocio.

 

—Exacto, Sergio —asintió Andrea—. Esa redacción es deficiente. Es subjetiva, usa palabras cargadas de juicio como «no tiene control» y es demasiado general. David tiene razón en defenderse, porque el certificado sí existe. El problema no es que el equipo no esté calibrado; el problema es el cumplimiento del requisito de identificación visual.

 

—¿Y cómo lo escribirías tú, Andrea? —preguntó Daniela, curiosa.

 

Andrea tomó un plumón y escribió en la pizarra:

 

«Se observó que el termómetro digital (ID: TR-05), ubicado en la incubadora de microbiología, no presentaba la etiqueta o marca que permitiera identificar su estado de calibración actual. Esto contraviene el requisito 6.4.8 de la norma ISO/IEC 17025:2017 y el procedimiento interno P-EQ-01».

 

—¡Ahí cambia la cosa! —exclamó David, relajando los hombros—. Ahí no me estás diciendo que soy descuidado, me estás señalando un hecho específico basado en una regla. Es algo que puedo arreglar en cinco minutos pegando la etiqueta y reforzando por qué se cayó.

 

—Esa es la clave —concluyó Andrea—. Un hallazgo mal redactado genera defensividad. Un hallazgo bien redactado genera acción.

Desmenuzando la Norma: ¿Qué es realmente un hallazgo?

En el lenguaje de la ISO/IEC 17025, los hallazgos son los «resultados de la evaluación de la evidencia de la auditoría recopilada frente a los criterios de auditoría».

 

Básicamente, un hallazgo puede ser:

 

  1. Conformidad: Lo estamos haciendo bien.
  2. No Conformidad (NC): Incumplimiento de un requisito.
  3. Observación / Oportunidad de Mejora (OM): Algo que cumple hoy, pero que tiene un riesgo alto de fallar mañana o podría hacerse de forma más eficiente.

 

El espíritu de la norma (específicamente en el requisito 8.8 sobre auditorías internas) no es «atrapar al culpable», sino verificar si el sistema de gestión es eficaz. Si redactamos mal, el sistema no aprende. 

 

La norma nos exige que las no conformidades se traten con acciones correctivas (8.7), pero para que la acción sea correcta, la descripción del problema debe ser impecable.

Los Pilares de la Redacción de una NC

Para que una No Conformidad sea válida, debe ser:

 

  • Basada en Evidencia: Nada de «me parece» o «sospecho». Debe haber un registro, un hecho observado o una declaración verificable.
  • Contrastada contra un Criterio: ¿Qué regla se rompió? ¿La norma ISO/IEC 17025, un método técnico, la ley o nuestro propio manual de calidad?
  • Trazable: Cualquier persona que lea la NC hoy o dentro de tres años debe poder encontrar exactamente de qué equipo, muestra o documento se estaba hablando.

La Caja de Herramientas: Cómo redactar hallazgos de impacto

 

Aquí es donde nos ponemos manos a la obra. Existe una fórmula maestra que llamamos «La Fórmula de las 3 C». Si tu redacción tiene estos tres elementos, nadie podrá refutar tu hallazgo.

 

A. La Fórmula de las 3 C

  1. Criterio: El «debería». ¿Qué dice la norma o el procedimiento?
  2. Condición: El «es». ¿Qué encontraste realmente en el laboratorio? (La evidencia).
  3. Consecuencia / Hallazgo: El «incumplimiento». La redacción final que une ambos puntos.

 

Ejemplo de aplicación:

 

  • Criterio: Requisito 6.2.5.f (Seguimiento de la competencia del personal).
  • Condición: En el expediente de David no hay registros de la supervisión de sus ensayos de cromatografía del año 2026.

Redacción Final: «No se dispone de evidencia documental que demuestre el seguimiento de la competencia del analista senior de cromatografía durante el periodo 2026, tal como se requiere en el apartado 6.2.5 literal f) de la norma y el procedimiento interno de gestión de personal P-PE-02».

B. El Diccionario del Auditor (Palabras prohibidas y recomendadas)

C. Estructura de un Informe de No Conformidad

 

Para que El Laboratorio funcione bien, el registro de la NC debe tener esta estructura mínima:

 

  1. ID Único: (Ej: NC-2026-001).
  2. Área Auditada: (Ej: Metrología de Masa).
  3. Descripción de la No Conformidad: Usando la fórmula de las 3 C.
  4. Evidencia Objetiva: Listado de documentos o fotos que respaldan el hallazgo.
  5. Firma del Auditor y del Auditado: (Para asegurar que el hallazgo fue entendido y aceptado).

 

D. Consejos para una Redacción Profesional

 

  • La Regla de la Tercera Persona: Nunca escribas «Yo vi que Daniela no llenó el log». Escribe: «Se observó que el registro de uso del equipo (Log-04) no fue completado en la fecha…».
  • Sé Específico: En lugar de decir «algunos reactivos están vencidos», di «se identificaron dos frascos de Ácido Sulfúrico (Lote 9988) con fecha de caducidad de octubre 2025».
  • No sugieras la solución en el hallazgo: El trabajo del auditor es señalar el «qué», no el «cómo». El «cómo» se resuelve en la etapa de Acción Correctiva por parte del dueño del proceso.

Preguntas y Respuestas (El Café con el Experto)

Daniela: ¿Qué pasa si el auditado me convence de que lo que vi fue un error de un solo segundo y que normalmente lo hacen bien?

 

Experto: Si hay evidencia de que se rompió un requisito, es una No Conformidad. Sin embargo, si realmente es un caso aislado y no afecta la calidad, podrías redactarlo como una Observación. Pero recuerda, Daniela: las reglas son reglas. Si la norma dice «debe», y no está, es una NC.

Sergio: ¿Tener muchas No Conformidades en la auditoría interna es malo para mi acreditación?

 

Experto: ¡Al contrario, Sergio! Un reporte de auditoría interna «limpio» (cero NC) es una señal de alerta para los organismos de acreditación. Piensan que no buscaste bien o que estás ocultando cosas. Un laboratorio maduro encuentra sus propios errores y los corrige. Eso demuestra control.

David: A veces los auditores escriben cosas que no entiendo. ¿Puedo pedir que cambien la redacción?

 

Experto: Totalmente. Tienes derecho a que el hallazgo sea claro. Si la redacción es ambigua, no podrás hacer un buen análisis de causa raíz. Pide siempre que el auditor te explique qué requisito se está incumpliendo antes de firmar.

Daniela: Me confundo con los términos… ¿Cómo diferencio una Observación de una Oportunidad de Mejora (OM)? 

 

Experto: Mira, Daniela, la diferencia es el riesgo. Una Observación es una «tarjeta amarilla»: hoy el laboratorio cumple con el requisito, pero el auditor nota una debilidad que, de no atenderse, se convertirá en una No Conformidad mañana (ej: un registro que se llena con lápiz pero la norma pide que sea permanente). 

Una Oportunidad de Mejora, en cambio, es una sugerencia de eficiencia: el laboratorio cumple perfectamente y no hay riesgo de incumplimiento, pero el auditor conoce una forma más rápida, barata o moderna de hacerlo (ej: pasar de registros de papel a un Excel validado). La Observación te pide «cuidado», la OM te pide «excelencia».

Lecciones Aprendidas y Conexión

Ahora que sabemos cómo documentar el error, el siguiente paso es el más crítico para la supervivencia del sistema: ¿Cómo carajos evitamos que vuelva a pasar? 

 

En la próxima parada: Testigos de Auditoría (Verticales y Horizontales), veremos cómo la auditoría se despliega en el campo de batalla para verificar que todo lo que escribimos realmente se vive en el día a día del laboratorio.

Fin del tema..