La realización de una auditoría interna es como realizar un chequeo médico para tu organización. Es una oportunidad para detectar problemas antes de que se conviertan en crisis y para encontrar áreas de mejora.
Pero para que una auditoría interna sea efectiva, necesita ser realizada de manera sistemática y estructurada. Ahí es donde entra en juego la norma ISO 19011.
Antes de entrar en detalle en la realización de la auditoría, es importante tener en cuenta las características y habilidades que debe tener un auditor interno y la gestión de riesgos que implica llevar a cabo una auditoría.
Habilidades del auditor interno para llevar a cabo una auditoría interna con éxito.
El éxito de las auditorías no depende únicamente de seguir un proceso establecido o de conocer la norma relevante, como la ISO 19011. De hecho, uno de los factores más críticos para una auditoría exitosa es la habilidad del auditor interno.
Habilidades técnicas.
Estas son las habilidades que a menudo vienen a la mente cuando se piensa en un auditor. Son específicas del trabajo y se desarrollan a través de la formación y la experiencia. Veamos tres de estas habilidades.
1. Conocimiento de las normas. Un auditor debe tener un profundo conocimiento de la norma o normas relevantes. Esto va más allá de simplemente conocer los requisitos; también implica comprender los principios subyacentes y cómo se aplica la norma en la práctica.
2. Comprender el negocio. Un buen auditor debe entender cómo funciona la organización que está auditando. Esto implica entender los procesos, los productos o servicios y los desafíos a los que se enfrenta la organización.
3. Análisis y evaluación de datos. Los auditores también deben ser capaces de recopilar y analizar datos y usar esa información para evaluar la conformidad con la norma. Esto puede implicar la interpretación de registros, la identificación de tendencias y la evaluación de la eficacia de las acciones correctivas.
Habilidades interpersonales.
Mientras que las habilidades técnicas son esenciales, las habilidades interpersonales son igualmente importantes. Una auditoría interna no es simplemente un proceso técnico, también es un proceso humano. Algunas de estas habilidades son:
1. Comunicación. Los auditores deben ser capaces de comunicarse de manera clara y efectiva. Esto incluye la habilidad de escuchar y de hacer preguntas pertinentes, así como la capacidad de explicar los hallazgos de la auditoría de una manera que sea fácil de entender.
2. Empatía. La empatía es una habilidad clave para cualquier auditor. Esto significa ser capaz de entender y apreciar las perspectivas de los demás. Un auditor empático será más eficaz para construir relaciones y para comprender los desafíos a los que se enfrenta la organización.
4. Manejo de conflictos. Las auditorías pueden ser un proceso estresante, y a veces pueden surgir conflictos. Un buen auditor debe ser capaz de manejar estos conflictos de manera constructiva, trabajando para resolver desacuerdos y mantener el foco en el objetivo de la auditoría.
Habilidades de pensamiento crítico.
La auditoría interna no es simplemente una cuestión de seguir una lista de verificación; requiere una evaluación y un juicio significativos. Veamos algunas de estas habilidades.
1. Pensamiento analítico. Los auditores deben ser capaces de analizar información compleja y hacer juicios informados. Esto implica la capacidad de identificar problemas, entender sus causas y evaluar posibles soluciones.
2. Atención al detalle. Los auditores deben tener un ojo para el detalle. Esto implica la capacidad de notar discrepancias, inconsistencias o posibles problemas que otros podrían pasar por alto.
3. Toma de decisiones. Finalmente, los auditores deben ser capaces de tomar decisiones informadas y justificadas. Esto implica la capacidad de evaluar la evidencia, pesar las opciones y llegar a una conclusión razonada.
Gestión de riesgos en auditoría interna.
Las auditorías internas son una herramienta valiosa para identificar áreas de mejora en una organización, pero también vienen con su propio conjunto de riesgos. Afortunadamente, estos riesgos pueden ser gestionados y mitigados a través de la gestión de riesgos.
Pero, ¿qué es exactamente la gestión de riesgos en auditoría interna y cómo puede implementarse? Aquí vamos!
¿Qué es la gestión de riesgos en auditoría interna?
La gestión de riesgos en auditoría interna es el proceso de identificar, evaluar y gestionar los riesgos que podrían afectar a una auditoría interna. Estos riesgos podrían incluir cosas como la falta de disponibilidad de datos, la resistencia del personal a la auditoría, o la posibilidad de resultados de auditoría inexactos.
Identificación de riesgos en auditoría interna.
El primer paso en la gestión de riesgos en auditoría interna es la identificación de riesgos. Este proceso implica determinar qué riesgos podrían afectar la realización de la auditoría interna. Para hacerlo, los auditores pueden hacerse preguntas como: ¿Qué podría salir mal durante la auditoría? ¿Cuáles son las posibles barreras para la realización de la auditoría?
Evaluación de riesgos.
Una vez que se han identificado los riesgos, el próximo paso es la evaluación de riesgos. En esta etapa, los auditores determinan la probabilidad y el impacto de cada riesgo. Los riesgos que son altamente probables y que tendrían un gran impacto en la auditoría son los que se deberían priorizar para la gestión de riesgos.
Mitigación de riesgos.
Este es el proceso de tomar medidas para reducir la probabilidad y/o el impacto de los riesgos. Esto podría implicar la implementación de controles, la preparación de planes de contingencia, o la asignación de recursos adicionales a áreas de alto riesgo.
Ejemplo de gestión de riesgos en auditoría interna.
Para ilustrar cómo podría ser la gestión de riesgos en una auditoría interna, imagina que eres un auditor interno que está a punto de realizar una auditoría de un sistema de gestión de calidad.
Durante la identificación de riesgos, identificas varios riesgos que podrían afectar a tu auditoría. Estos incluyen la posibilidad de que los datos necesarios para la auditoría no estén disponibles, la resistencia del personal a la auditoría y el riesgo de que los resultados de la auditoría puedan ser inexactos debido a errores en los datos.
Durante la evaluación de riesgos, determinas que la resistencia del personal a la auditoría es un riesgo de alta probabilidad y alto impacto. Esto se debe a que, si el personal no está dispuesto a cooperar con la auditoría, podría ser difícil obtener la información necesaria para la auditoría.
Finalmente, durante la mitigación de riesgos, decides implementar varios controles para reducir la probabilidad y el impacto de la resistencia del personal. Estos incluyen la comunicación anticipada sobre la auditoría para el personal, la formación del personal sobre el propósito y el proceso de la auditoría, y la programación de la auditoría en un momento que sea conveniente para el personal.
Ahora que tenemos claro cuáles deben ser las habilidades de un auditor y los riesgos de una auditoría, ¿cómo llevamos a cabo una auditoría interna según la norma ISO 19011? Vamos a desglosar el proceso paso a paso.
Cómo llevar a cabo una auditoría interna según la norma ISO 19011.
1. Preparación de la auditoría. Todo comienza con la preparación. Antes de la auditoría, debes revisar los documentos del sistema de gestión que vas a auditar y entender sus procesos y requisitos. También debes desarrollar un plan de auditoría y una lista de verificación para ayudarte a llevar a cabo la auditoría de manera efectiva.
2. Realización de la auditoría. Durante la auditoría, debes recolectar pruebas para determinar si el sistema de gestión cumple con los requisitos establecidos. Puedes hacerlo a través de entrevistas, observación de procesos y revisión de registros y documentos.
3. Informe de auditoría. Después de la auditoría, debes preparar un informe que detalle tus hallazgos. El informe de auditoría debe incluir información sobre el alcance de la auditoría, los criterios de auditoría, las pruebas que has recogido y tus conclusiones.
4. Seguimiento de la auditoría. Una vez que el informe de auditoría ha sido emitido, es importante hacer un seguimiento para asegurar que cualquier acción correctiva necesaria se ha tomado.
Ejemplo de realización de una auditoría interna.
Para ilustrar cómo se llevaría a cabo una auditoría interna según la norma ISO 19011, imagina que eres un auditor interno en una empresa de fabricación de salsa de tomate.
Te han asignado la tarea de auditar su sistema de gestión de calidad. Antes de la auditoría, revisas su manual de calidad y sus procedimientos para entender cómo están estructurados sus procesos de calidad.
Luego desarrollas un plan de auditoría, donde se especifica que auditarás sus procesos de producción y control de calidad. También preparas una lista de verificación de auditoría con preguntas sobre estos procesos.
Durante la auditoría, entrevistas a varios empleados y supervisores, observas sus operaciones de producción y revisas sus registros de control de calidad. En base a estas pruebas, encuentras que, si bien en general están haciendo un buen trabajo en la gestión de la calidad, hay áreas donde podrían mejorar.
Después de la auditoría, preparas un informe de auditoría. En este informe, resaltas los puntos fuertes de su sistema de gestión de calidad, como su seguimiento sistemático de los problemas de calidad y su compromiso con la mejora continua. También señalas las áreas de mejora, como la necesidad de formación adicional para ciertos empleados.
Finalmente, haces un seguimiento para asegurarte de que han tomado medidas correctivas en respuesta a tus hallazgos. Esto podría implicar verificar que han proporcionado la formación adicional necesaria y que han actualizado sus procedimientos como resultado.
El informe de auditoría según la norma ISO 19011.
En el mundo de las auditorías internas, un informe de auditoría es la guinda del pastel, la culminación de todo el esfuerzo y la dedicación que se ha invertido en el proceso de auditoría. Pero, ¿qué hace que un informe de auditoría sea efectivo y cómo puede asegurarse de que el tuyo cumpla con la norma ISO 19011? Vamos a profundizar en ello.
¿Qué es un informe de auditoría?
Un informe de auditoría es un documento que resume los resultados de una auditoría. Proporciona una evaluación objetiva de la eficacia del sistema de gestión que se está auditando y destaca las áreas que requieren mejoras. Para ser efectivo, un informe de auditoría debe ser claro, conciso y basado en pruebas objetivas.
El informe de auditoría según la norma ISO 19011.
La norma ISO 19011 establece las directrices para los informes de auditoría. Veamos qué debería incluir un informe de auditoría según esta norma.
- Alcance de la auditoría. El informe de auditoría debe empezar con el alcance de la auditoría. Esto debería incluir la identificación del sistema de gestión que se está auditando y las partes del sistema que fueron incluidas en la auditoría.
- Criterios de auditoría. El informe también debe especificar los criterios de auditoría, es decir, los requisitos contra los cuales se evaluó el sistema de gestión.
- Hallazgos de la auditoría. Los hallazgos de la auditoría son el corazón del informe de auditoría. Estos son los resultados de la evaluación y deben estar basados en las pruebas recolectadas durante la auditoría. Los hallazgos pueden incluir tanto las conformidades como las no conformidades del sistema de gestión con los criterios de auditoría.
- Conclusiones de la auditoría. Finalmente, el informe de auditoría debe incluir las conclusiones de la auditoría. Las conclusiones son el juicio del auditor sobre la eficacia global del sistema de gestión, basado en los hallazgos de la auditoría.
Ejemplo de un informe de auditoría.
Para ilustrar cómo podría verse un informe de auditoría según la norma ISO 19011, imagina que eres un auditor interno que acaba de completar una auditoría de su sistema de gestión de calidad.
En el informe de auditoría, empiezas declarando el alcance de la auditoría. Especificas que la auditoría cubrió todos los aspectos de tu sistema de gestión de calidad, desde la selección de los proveedores hasta el servicio postventa.
A continuación, declaras los criterios de auditoría, que en este caso son los requisitos de la norma ISO 9001, la norma internacional para los sistemas de gestión de calidad.
Luego presentas tus hallazgos de la auditoría. Resaltas varios aspectos de tu sistema de gestión de calidad que están funcionando bien, como la eficacia de tus procesos de control de calidad y tu compromiso con la mejora continua.
Sin embargo, también señalas algunas no conformidades, como la falta de procedimientos documentados para la selección de proveedores.
Finalmente, das tus conclusiones de la auditoría. Basándote en tus hallazgos, concluyes que, si bien el sistema de gestión de calidad tiene algunas áreas que necesitan mejora, en general es eficaz y cumple con los requisitos de la norma ISO 9001.
Seguimiento de una auditoría según la norma ISO 19011.
Una auditoría interna no termina con la emisión del informe de auditoría. En cambio, el verdadero valor de una auditoría se realiza en el seguimiento, donde las recomendaciones de la auditoría se implementan y las mejoras se realizan. Aquí es donde entra en juego el seguimiento de la auditoría según la norma ISO 19011.
¿Qué es el seguimiento de la auditoría?
El seguimiento de la auditoría es el proceso de verificar que las acciones correctivas y preventivas propuestas en respuesta a los hallazgos de la auditoría se han implementado de manera efectiva. Esto puede implicar la revisión de documentos actualizados, la realización de entrevistas de seguimiento o la observación de las operaciones corregidas.
Seguimiento de una auditoría según la norma ISO 19011.
- 1. Planificación del seguimiento. El seguimiento de la auditoría debe ser planeado durante la planificación de la auditoría. Esto puede implicar la definición de un plazo para la implementación de las acciones correctivas y preventivas, y la programación de una fecha para el seguimiento de la auditoría.
- Realización del seguimiento. Durante el seguimiento de la auditoría, el auditor debe verificar que las acciones correctivas y preventivas propuestas se han implementado y que son efectivas. Esto puede implicar la recolección y revisión de pruebas similares a las que se recolectaron durante la auditoría.
- Informe de seguimiento. Después del seguimiento de la auditoría, el auditor debe preparar un informe de seguimiento. Este informe debe documentar los resultados del seguimiento de la auditoría, incluyendo si las acciones correctivas y preventivas propuestas se han implementado y si han sido efectivas.
Ejemplo de seguimiento de una auditoría.
Para ilustrar cómo podría ser el seguimiento de una auditoría según la norma ISO 19011, supongamos que eres un auditor interno en una empresa de fabricación de chips de chocolate. Recientemente realizaste una auditoría del sistema de gestión de calidad y encontraste varias no conformidades.
Durante la planificación de la auditoría, habías definido un plazo de tres meses para la implementación de las acciones correctivas y preventivas, y habías programado una fecha para el seguimiento de la auditoría.
Cuando llega la fecha del seguimiento de la auditoría, vuelves a revisar los documentos y registros pertinentes y realizas entrevistas de seguimiento. Encuentras que han implementado todas las acciones correctivas y preventivas propuestas y que han sido efectivas para corregir las no conformidades.
Después del seguimiento de la auditoría, preparas un informe de seguimiento. En este informe, documentas tus hallazgos y concluyes que las acciones correctivas y preventivas han sido implementadas de manera efectiva.
