Eran las 8:30 de la mañana de un martes que prometía ser tranquilo. Sergio, el Director, revisaba con orgullo las proyecciones de ventas en su oficina. Sin embargo, la calma se rompió cuando Andrea entró sin tocar, con la cara pálida y una carpeta apretada contra el pecho.
—Sergio, tenemos un problema serio con el cliente de la minera —dijo Andrea con voz tensa.
David, nuestro Analista Senior, venía detrás de ella con los brazos cruzados y una expresión de «se los dije». Daniela, la auxiliar, cerraba el grupo con cara de susto, sosteniendo una probeta vacía.
—¿Qué pasó? —preguntó Sergio, dejando de lado sus gráficos—. ¿Se rompió algo?
—No se rompió, se acabó —intervino David con su pragmatismo habitual—. El reactivo crítico para el análisis de metales pesados. El proveedor habitual tuvo un problema de importación y el lote que pedimos hace un mes está retenido en aduanas. No tenemos stock para terminar el lote de muestras de hoy.
Sergio se frotó las sienes.
—Pero, ¿no tenemos un proveedor alternativo?
—Ese es el punto, Sergio —respondió Andrea—. Siempre dijimos que «deberíamos» buscar otro, pero como este nunca fallaba… Bueno, ahora falló. Y el cliente espera los resultados mañana o nos cancela el contrato anual.
Daniela levantó tímidamente la mano.
—Yo… yo ayer noté que quedaba poco, pero pensé que el pedido llegaría hoy. ¿Eso es un riesgo?
Andrea suspiró y miró a Sergio.
—No, Daniela. Eso ya es un problema. El riesgo era la posibilidad de que el proveedor fallara o que la aduana se pusiera difícil. Lo que estamos viviendo hoy es la consecuencia de no haber pensado en riesgos hace tres meses.
—¡Es que esto de los riesgos es pura burocracia! —exclamó David—. Yo estoy aquí para hacer ciencia, no para adivinar el futuro en una bola de cristal.
Andrea aprovechó el momento. Sacó un termo con café y sirvió cuatro tazas.
—David, no es adivinar el futuro. Es tener un radar. Si hubiéramos aplicado el Pensamiento Basado en Riesgos que pide el requisito 8.5, habríamos identificado que depender de un solo proveedor extranjero era una vulnerabilidad.
Habríamos tenido un «Plan B» o un stock de seguridad mayor. Sergio, esto no es papeleo; es la diferencia entre perder un cliente y tener la situación bajo control.
Sergio tomó un sorbo de café y asintió.
—Vale, Andrea. Me convenciste. No quiero volver a pasar por este estrés. ¿Cómo transformamos este caos en un sistema que de verdad nos avise antes de que el barco se hunda?
Desmenuzando la Norma: ¿Qué nos pide realmente la ISO/IEC 17025:2017?
Históricamente, las normas de calidad hablaban de «Acciones Preventivas». Era un requisito algo confuso que casi nadie sabía cómo diferenciar de las acciones correctivas. En la versión 2017 de la ISO/IEC 17025, ese concepto desapareció para dar paso al Pensamiento Basado en Riesgos.
¿Qué dice el Requisito 8.5?
Básicamente, la norma nos dice que El Laboratorio debe planificar e implementar acciones para abordar los riesgos y las oportunidades.
Pero ojo, aquí hay un detalle vital: la norma no te obliga a usar una metodología formal de gestión de riesgos (como la ISO 31000), pero sí te pide que demuestres que lo has pensado. Sin embargo, si quieres que tu laboratorio sea de «clase mundial», ignorar la ISO 31000 es como intentar construir un edificio sin planos.
El Espíritu del Requisito
El espíritu aquí es la Proactividad. Ya no vale decir «uy, no sabíamos que esto podía pasar». El laboratorio debe:
- Identificar: ¿Qué podría salir mal? (Riesgo) ¿Qué podríamos aprovechar? (Oportunidad).
- Analizar: ¿Qué tan probable es? ¿Qué tanto daño nos haría?
- Actuar: ¿Qué vamos a hacer para que no pase o para que el impacto sea menor?
- Evaluar: ¿Funcionó lo que hicimos?
La Caja de Herramientas: Implementación Paso a Paso
Para que Andrea no sufra y David no sienta que pierde el tiempo, vamos a montar un sistema de gestión de riesgos práctico.
Paso 1: Definir el Contexto (¿Dónde estamos parados?)
Antes de lanzar ideas al aire, debemos entender qué rodea al Laboratorio.
- Factores Externos: Cambios en la ley, situación económica (inflación, tipo de cambio para repuestos), competencia, confiabilidad de proveedores.
- Factores Internos: Competencia del personal (¿qué pasa si David se enferma?), estado de los equipos, cultura de calidad, solidez financiera de Sergio.
Paso 2: Identificación de Riesgos (El juego del «¿Y si…?»)
Aquí es donde entra todo el equipo. Haz una lluvia de ideas (Brainstorming). Daniela puede ver cosas que David ignora por su experiencia.
- ¿Y si se va la luz en medio de un ensayo de 48 horas?
- ¿Y si el software del LIMS se corrompe?
- ¿Y si el cliente nos pide un método para el que no estamos acreditados y David le dice que sí sin consultar?
Herramienta sugerida: Matriz FODA (Fortalezas, Oportunidades, Debilidades, Amenazas).
Paso 3: Análisis y Evaluación (Poniéndole números al miedo)
No todos los riesgos son iguales. Usaremos una escala sencilla de 1 a 5 para dos variables:
- Probabilidad: ¿Qué tan seguido puede pasar? (1: Muy raro, 5: Pasa cada semana).
- Impacto: ¿Qué tan grave es si pasa? (1: Molestia leve, 5: Cierre del laboratorio o pérdida de la acreditación).
Nivel de Riesgo = Probabilidad x Impacto
- Riesgo 1-5: Aceptable (Solo monitorear).
- Riesgo 6-12: Moderado (Necesita una acción preventiva).
- Riesgo 15-25: Inaceptable (Acción inmediata, no se puede operar así).
Paso 4: Tratamiento de los Riesgos (¿Qué hacemos ahora?)
Tenemos cuatro caminos:
- Evitar: Dejar de hacer la actividad que genera el riesgo.
- Mitigar (Reducir): Poner controles. (Ej: Comprar un generador eléctrico para mitigar el riesgo de apagón).
- Transferir (Compartir): Contratar un seguro o subcontratar la parte riesgosa.
- Aceptar: Si el riesgo es bajo y el costo de control es muy alto, Sergio decide correr el riesgo bajo vigilancia.
Paso 5: Documentación y Registros
¿Qué te pedirá el auditor?
- Procedimiento de Gestión de Riesgos: Donde expliques cómo haces todo lo anterior.
- Matriz de Riesgos y Oportunidades: Un Excel vivo (¡VIVO!) donde listes los riesgos, su evaluación, las acciones y quién es el responsable.
- Evidencia de las acciones: Si dijiste que mitigarías el riesgo de falta de reactivos buscando otro proveedor, el auditor querrá ver la evaluación de ese nuevo proveedor.
Preguntas y Respuestas (El Café con el Experto)
Daniela: ¿Es necesario que todos los riesgos tengan una acción correctiva?
Experto: ¡Cuidado con los términos, Daniela! Si el riesgo no ha pasado, lo que haces es una acción para abordar el riesgo. Y no, no todos necesitan acción. Si el riesgo es «Bajo», basta con aceptarlo y vigilarlo. No te llenes de trabajo innecesario.
David: Esto de las «Oportunidades» suena a marketing. ¿Qué tiene que ver con la calidad?
Experto: Mucho, David. Una oportunidad puede ser que salió un equipo nuevo que reduce el error humano. Si la aprovechas, mejoras la validez de tus resultados. La norma quiere que también planees cómo crecer, no solo cómo no morir.
Sergio: ¿Tengo que contratar a un consultor experto en riesgos para cumplir con esto?
Experto: No es necesario, Sergio. Lo que necesitas es compromiso. Tú conoces tu negocio mejor que nadie. El «experto» es el equipo del laboratorio. Lo que sí te recomiendo es leer la ISO 31000 como guía, es muy clara.
Andrea: ¿Cada cuánto debemos revisar la matriz de riesgos?
Experto: Al menos una vez al año en la Revisión por la Dirección. Pero si hay un cambio grande (nuevo equipo, se va un analista clave, cambio de local), debes actualizarla de inmediato. Es un radar, Andrea, y los radares no se apagan.
Lecciones Aprendidas y Conexión
Hoy hemos aprendido que:
- El riesgo es la incertidumbre sobre los objetivos.
- No necesitamos ser adivinos, sino observadores metódicos de nuestro entorno.
- La gestión de riesgos nos ahorra dinero y estrés.
- La participación de todos es vital para que no se nos escape nada.
Pero, ¿qué pasa cuando el riesgo se materializa? ¿O cuando cometemos un error a pesar de haberlo previsto?
En la próxima parada conoceremos a la figura que nos ayuda a verificar que todo esto funciona: El Auditor Interno. Vamos a ver qué perfil debe tener y cómo ayuda a que el radar del laboratorio esté siempre bien calibrado.
