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Expediente de Vida de tus Equipos (Gestión del Ciclo de Vida)

El Fantasma de la Mufla 3

Eran las 8:15 de la mañana de un martes lluvioso, en la oficina de la dirección, Sergio miraba una factura con la misma expresión que pondría alguien mirando un accidente de tráfico.

 

—Andrea, explícame esto —dijo Sergio, lanzando el papel sobre el escritorio—. Estamos pagando una reparación de la Mufla 03 por tercera vez en el año. El técnico externo dice que la resistencia se quemó por «uso indebido». ¡Tercera vez! Eso es casi el costo de comprar una nueva.

 

Andrea suspiró. Sabía que ese día llegaría.

 

—Sergio, el problema no es solo la factura. Es que no sabemos qué está pasando realmente con esa mufla.

 

En ese momento, David, el Analista Senior, entró en la oficina sin llamar, limpiándose las manos manchadas de ceniza en su bata. Detrás de él venía Daniela, la auxiliar, con una libreta y cara de preocupación.

 

—No fue «uso indebido» —gruñó David, sentándose sin invitación—. Esa mufla siempre ha tenido el termostato inestable. Desde que la compramos en 2018. Yo le dije al antiguo jefe que la devolviera, pero ya saben cómo era él. Así que le hice un «ajuste» casero para que funcionara.

 

Andrea levantó una ceja, sintiendo un leve tic en el ojo izquierdo.

 

—¿Un «ajuste» casero, David? ¿Está documentado?

 

—No necesito escribirlo, lo tengo aquí —dijo David, tocándose la sien con el índice—. Sé cómo mañas tiene cada equipo de este laboratorio. La Mufla 03 hay que encenderla, esperar 10 minutos, apagarla y volverla a encender para que no se dispare la temperatura. Daniela lo sabe, ¿verdad?

 

Daniela se encogió, abrazando su libreta.

 

—Eh… sí, David me lo dijo el primer día. Pero ayer… ayer olvidé el truco del doble encendido. Y creo que por eso se quemó la resistencia.

 

Sergio se frotó la cara con ambas manos.

 

—A ver si entiendo. Tenemos un equipo que requiere un ritual chamánico para funcionar, cuyo historial de fallas está únicamente en el cerebro de David, y estamos gastando dinero reparando algo que quizás debió darse de baja hace años.

 

—Y hay algo peor, Sergio —intervino Andrea, poniéndose seria—. La semana pasada emitimos cinco informes de ensayos de cenizas usando esa mufla. Si el termostato estaba inestable, ¿cómo garantizamos que la temperatura fue de 550°C constantes? ¿Dónde está la evidencia de que ese equipo estaba apto para el uso antes de que Daniela lo usara?

 

El silencio en la sala fue absoluto. David dejó de mirar con arrogancia y bajó la vista. Sergio dejó de pensar en el dinero y empezó a pensar en los clientes.

 

—No tenemos registros, ¿verdad? —preguntó Sergio en voz baja.

 

—Tenemos una lista de inventario en Excel —dijo Andrea—. Dice «Mufla 03, Marca X, Serie Y». Y ya. No dice cuándo se mantuvo, no dice qué reparaciones ha tenido, no dice qué versión de firmware tiene el controlador, ni siquiera dice dónde está el manual.

 

David resopló, pero esta vez sin fuerza.

 

—Yo solo quería sacar el trabajo adelante. Escribir papeles me quita tiempo de análisis.

 

—David —dijo Andrea con suavidad pero firmeza—, si no está escrito, no pasó. Y si no pasó, el resultado que le diste al cliente es un acto de fe, no ciencia.

 

Hoy la Mufla 03 nos ha enseñado una lección cara. Necesitamos dejar de tener «trastos» y empezar a gestionar «activos». Necesitamos un ciclo de vida.

 

Sergio asintió, tomando la factura de nuevo y guardándola en el cajón.

 

—Andrea, arréglalo. No quiero volver a pagar por un equipo zombi. Y David, ayuda a Daniela a buscar hasta el último papel de cada equipo en este laboratorio. Se acabó la tradición oral.

Desmenuzando la Norma: El Historial Médico de tus Activos

Si alguna vez has ido al médico, sabes que lo primero que hacen (o deberían hacer) es mirar tu historial clínico. ¿A qué eres alérgico? ¿Qué cirugías tuviste en el pasado? ¿Qué medicamentos tomas? Sin esa información, el médico estaría adivinando.

 

La norma ISO/IEC 17025:2017, en su requisito 6.4.13, te pide exactamente lo mismo, pero para tus equipos.

 

Muchos laboratorios cometen el error de pensar que la gestión de equipos es tener una lista en Excel con la Marca, Modelo y Serie para que contabilidad sepa qué activos fijos existen. Eso es un error garrafal.

 

El espíritu de la norma en este punto no es burocrático, es técnico y preventivo. La norma te está diciendo: «Oye, si este aparato va a decidir si el agua es potable o si el concreto resiste un edificio, necesito saber toda su vida y obra».

El requisito 6.4.13 no te pide un inventario; te pide un Expediente de Vida. Debe ser capaz de reconstruir la historia del equipo desde que llegó a la recepción hasta que lo diste de baja o lo convertiste en chatarra.

La Caja de Herramientas: Cómo construir el Ciclo de Vida (Paso a Paso)

 

Olvida el «Inventario» simple. Vamos a construir un sistema robusto. Aquí tienes la guía práctica para el lunes por la mañana.

Paso 1: ¿Qué entra en la lista? (El Criterio de Inclusión)

 

No todo lo que hay en el laboratorio es «equipamiento» bajo la lupa del 6.4. Seamos prácticos.

 

  • ¿La cafetera de la sala de descanso? NO.
  • ¿La engrapadora de Daniela? NO.
  • ¿El espectrofotómetro? .
  • ¿El termohigrómetro de la pared? .
  • ¿El material de vidrio volumétrico (matraces aforados)? (aunque se gestiona a veces por lote, son equipos de medición).
  • ¿El software que calcula los resultados? (y esto se olvida frecuentemente).

Paso 2: La Identificación Única (El DNI del Equipo)

 

El requisito 6.4.13 a) pide la identificación.

 

No confíes solo en el número de serie del fabricante (a veces se borran, o dos fabricantes usan series parecidas). Crea tu propia codificación interna.

 

  • Mala práctica: Usar etiquetas de papel pegadas con cinta adhesiva que se caen con la humedad.
  • Buena práctica: Etiquetas de activo fijo metálicas, códigos de barras o códigos QR que lleven a la ficha digital.
  • Ejemplo de código: LAB-FQ-BAL-01 (Laboratorio – Fisicoquímica – Balanza – 01).

Paso 3: El Expediente del Equipo (La «Hoja de Vida»)

 

Para cumplir con la norma, cada equipo crítico debe tener una carpeta (física o digital) que contenga los puntos de la ‘a’ a la ‘h’ del requisito 6.4.13.

 

Aquí te presento una estructura de Ficha de Equipo que puedes copiar:

SECCIÓN A: Identidad (El «Quién soy»)

 

  • Nombre: Balanza Analítica.
  • Código Interno: LAB-FQ-BAL-01.
  • Fabricante: Mettler-Toledo (ejemplo).
  • Modelo:
  • Número de Serie:
  • Versión de Software/Firmware:4.2.1 (¡Crucial! Si actualizas el firmware, anótalo aquí).

SECCIÓN B: Ubicación y Estado (El «Dónde estoy»)

 

  • Ubicación actual: Mesón 2, Sala de Pesaje. (Si David se la lleva a otro lado, hay que actualizar esto).
  • Estado: Operativo / En Mantenimiento / Fuera de Servicio.

SECCIÓN C: Evidencia de Verificación (El «Nacimiento»)

 

Antes de usarlo por primera vez (Requisito 6.4.4), debiste verificar que funcionaba.

 

  • Adjuntar aquí: El acta de instalación, la cualificación de instalación/operación (IQ/OQ) o la primera verificación interna con pesas patrón.
  • Nota: Si el equipo es viejo y no tienes esto, haz una verificación funcional robusta hoy mismo y documenta: «Aceptado para uso por desempeño histórico y verificación actual en fecha X».

SECCIÓN D: El Plan de Mantenimiento (El «Cuidado»)

 

No basta con decir «se mantiene cuando se rompe».

 

  • Plan: Limpieza diaria (usuario), Limpieza interna semestral (proveedor).
  • Registros: Una tabla donde se firma cada vez que se hace.

SECCIÓN E: Historial de Calibraciones y Trazabilidad (El «Chequeo Médico»)

Esta es la parte que más miran los auditores. Debe incluir una tabla cronológica:

Ojo al dato (6.4.13 f): Si usas Materiales de Referencia (ej. buffers de pH), debes anotar aquí sus lotes, valores certificados y vigencia.

SECCIÓN F: Bitácora de Eventos (El «Diario de Vida»)

 

Aquí es donde David debe escribir sus «ajustes». El requisito 6.4.13 h) pide detalles de daños, mal funcionamiento, modificaciones o reparaciones.

 

Ejemplo de entrada: «04/Dic/2025: El equipo mostró Error 5. Se contactó al proveedor. Se cambió la celda de carga. Se realizó verificación post-reparación y pasó satisfactoriamente. Firmado: David».

Implementación Digital vs. Papel

  

  1. Opción Papel: Una carpeta física por equipo colgada cerca del mismo.
  • Ventaja: Accesible inmediatamente para Daniela.
  • Desventaja: Se pierden hojas, se manchan con ácido, David olvida escribir.

 

  1. Opción Excel/Nube: Una carpeta en el servidor con subcarpetas por código de equipo.
  • Ventaja: Ordenado, fácil de auditar remotamente.
  • Desventaja: Hay que tener disciplina para escanear los informes de servicio técnico.

 

  1. Opción Software LIMS/Gestión de Activos:
  • Ventaja: Te avisa automáticamente cuando caduca una calibración.
  • Desventaja:

Preguntas y Respuestas: El Café con el Experto

Daniela pregunta: «¿Tengo que hacerle hoja de vida a los matraces de vidrio? Tengo 200…»

 

Respuesta: ¡No te vuelvas loca! Para material volumétrico de vidrio (clase A), generalmente no se hace una hoja por cada matraz. Se gestiona por lote. Guardas el certificado de calidad del lote del fabricante. Sin embargo, si tienes un matraz específico que usas para preparar un estándar primario crítico, valdría la pena identificarlo individualmente (ej. M-01) y tener su historial de verificaciones de volumen si las haces.

David pregunta: «Si le cambio una pila al pHmetro, ¿tengo que anotarlo en la bitácora? Qué pereza.»

 

Respuesta: David, depende. Si cambiar la pila resetea la configuración o requiere una nueva calibración, SÍ, es obligatorio. Si es un cambio de consumible que no afecta la medición, puedes registrarlo como un mantenimiento rutinario simple. Pero ante la duda: anótalo. La memoria es traicionera; la tinta (o el byte) no.

Sergio pregunta: «¿Qué pasa si perdí el manual del equipo? Es un equipo viejo pero funciona bien.»

 

Respuesta: La norma (6.4.13 y 6.2.13) pide que la documentación esté disponible. Si no tienes el original, tienes dos opciones:

 

  1. Buscarlo en Google (el 99% están ahí).
  2. Si no existe, David debe redactar un «Instructivo de Operación Interno» basado en su experiencia, validando que el equipo funciona bien bajo esas instrucciones. Eso sustituye al manual para fines operativos, aunque no para fines de mantenimiento de fábrica.

Auditor pregunta: «Veo que este equipo tiene la versión de Firmware 2.0, pero fue validado con la versión 1.0. ¿Cómo asegura que el cambio no afectó el cálculo?»

 

Respuesta: ¡Golpe bajo! (Pero justo). Por eso el requisito 6.4.13 a) pide la versión del software. Cada vez que el técnico actualice el software, debes hacer una pequeña verificación (correr un estándar conocido) para asegurar que la actualización no «rompió» nada. Y registrarlo en la bitácora.

Lecciones Aprendidas y Conexión

Ahora que tenemos nuestros equipos perfectamente identificados, con sus hojas de vida inmaculadas y sabemos dónde están… surge la pregunta del millón de dólares. Sergio está a punto de firmar un cheque grande para calibrar todos los equipos de la lista porque «así lo pide la norma».

 

Pero David detiene su mano en el aire: «Jefe, ¿está seguro de que necesitamos calibrar todo esto? ¿Y si le digo que podemos ahorrar la mitad del presupuesto si entendemos la diferencia entre calibrar y verificar?»

 

En la próxima parada, entraremos en uno de los debates más costosos y confusos del laboratorio: ¿Calibrar o Verificar? Optimizando el Presupuesto.

Fin del tema..