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El Factor Humano y la Trampa del Clima: Gestión de Recursos, Instalaciones y Ambiente

Eran las 7:30 de la mañana en El Laboratorio. Andrea, la Jefe de Calidad, caminaba por el pasillo central con un tic nervioso en el ojo derecho. La auditoría de acreditación comenzaba en tres horas y ella sabía, con ese sexto sentido que solo desarrollan los responsables de calidad, que algo iba mal. 

 

Al entrar al área de Pesaje de Alta Precisión, se encontró con una escena que le heló la sangre: David, el analista senior, estaba subido en una silla intentando secar con papel absorbente una mancha de humedad que goteaba directamente desde el ducto del aire acondicionado hacia el mesón de granito de la balanza analítica.

 

—¡David! ¿Qué estás haciendo? —gritó Andrea, olvidando por un segundo su política de «comunicación asertiva».

 

—Andrea, el aire falló anoche. El condensador se tapó y empezó a gotear. Pero no te preocupes, ya lo sequé y la balanza parece que no se mojó por dentro —respondió David, con la calma de quien ha visto mil batallas y no entiende por qué un poco de agua es el fin del mundo.

 

Andrea miró el termohigrómetro digital de la pared. La pantalla estaba en blanco. Las baterías se habían agotado hacía dos días y nadie se había molestado en cambiarlas. Daniela, la auxiliar que apenas llevaba unos meses en el laboratorio, se acercó con una carpeta bajo el brazo y una expresión de genuina confusión.

 

—Andrea, una pregunta… Si el registro de temperatura de ayer dice que estuvimos a 20°C constantes todo el día, ¿por qué yo sentía que me derretía a las tres de la tarde? Además, David me pidió que terminara de procesar las muestras de suelo porque él tenía que ir a una reunión con Sergio. Yo lo hice, pero todavía no sé usar muy bien la centrífuga. ¿Eso está bien?

 

Andrea sintió un mareo. Daniela, «la voz de la inocencia», acababa de soltar tres bombas atómicas: registros posiblemente falseados, condiciones ambientales fuera de control y una auxiliar sin competencia autorizada operando equipos críticos.

 

En ese momento, Sergio, el Director, entró a la oficina ajustándose la corbata.

 

—Andrea, relájate. David es un experto, lleva diez años haciendo esto. No necesita que una «matriz de competencia» le diga qué hacer. Y lo del aire… bueno, ahorramos unos pesos en el mantenimiento preventivo este semestre, pero mira, el laboratorio sigue en pie. David ya lo arregló con un poco de cinta. Vamos, que el auditor ya debe estar parqueando.

 

Andrea cerró los ojos. La auditoría no había empezado y ella ya podía visualizar las No Conformidades escritas con tinta indeleble. El Laboratorio no tenía un problema de equipos; tenía un problema de cimientos: sus recursos.

Desmenuzando la Norma (El Concepto)

Cuando hablamos de los requisitos 6.2 (Personal) y 6.3 (Instalaciones y condiciones ambientales), la norma ISO/IEC 17025 no está pidiendo que tengas un hotel cinco estrellas o doctores en física nuclear en cada puesto. Lo que busca es la protección de la validez del resultado.

 

Desde la óptica de un auditor, el Personal es el recurso más volátil. No basta con que David sea «muy bueno» o tenga «mucha experiencia». La norma exige que esa competencia esté documentada, evaluada y, lo más importante, autorizada

 

El riesgo aquí es la subjetividad: Sergio cree que David es competente porque nunca se equivoca (o eso cree él), pero la norma exige pruebas objetivas de que David sabe qué hacer cuando algo sale mal.

 

Por otro lado, las Instalaciones y Condiciones Ambientales no son solo paredes y techos. Son variables que «ensucian» la medición. Si pesas una muestra de 0.0001g y el aire acondicionado está vibrando o la humedad cambió la densidad del aire, tu resultado es mentira. El espíritu de este requisito es el control. No me importa si hace calor o frío, importa si ese calor o frío afecta el ensayo y si tú te diste cuenta.

La Caja de Herramientas del Auditor (Evaluación)

Como auditor, tu misión es buscar el rastro del caos oculto tras la cortina de limpieza que montan para recibirte. Aquí te digo cómo hacerlo.

¿Cómo auditar el Recurso Humano?

 

  1. El Muestreo de «Sangre Nueva»: No audites solo a David, el veterano. Pide el expediente de Daniela, la última persona en ingresar.

 

Evidencia: Busca la inducción técnica, no solo la administrativa. ¿Quién le enseñó a usar la centrífuga? ¿Hay un registro de esa capacitación?

 

La Trampa: Muchas veces el laboratorio autoriza a la gente por «necesidad del servicio» antes de terminar su entrenamiento. Busca fechas. Si Daniela procesó muestras el lunes, pero su evaluación de competencia es del viernes… ¡Bingo! Tenemos un problema de integridad.

 

  1. La Entrevista de «Situación Límite»: No preguntes «¿Eres competente?». Pregunta: «Daniela, si hoy la centrífuga hace un ruido extraño y el manual dice que debe girar a 5000 RPM pero el panel marca 4800, ¿qué haces?».

 

Lo que buscas: Si ella mira a Andrea antes de responder, o si dice «le pregunto a David», es porque no hay autonomía técnica basada en criterios documentados.

 

  1. Autorizaciones Específicas: La norma dice que el laboratorio debe autorizar al personal para tareas específicas.

 

Evidencia: Pide ver el documento donde Sergio o Andrea autorizan formalmente a David para «Validar métodos» o «Firmar informes». Un diploma de químico no es una autorización de la dirección.

¿Cómo auditar Instalaciones y Ambiente (6.3)?

 

  1. El Rastro del Polvo y la Vibración: Camina por el laboratorio. Pasa el dedo por la parte superior de los equipos (con cuidado). Mira debajo de los mesones.

 

Observación: Si ves una balanza analítica cerca de una puerta de alto tráfico o bajo un chorro directo de aire acondicionado (como el caso de David), el laboratorio no está controlando las influencias externas.

 

  1. La Auditoría del «Libro de Cuentos» (Registros de Temperatura): Mira los registros de condiciones ambientales.

 

Señal de Alerta (Red Flag): Si los registros muestran exactamente la misma temperatura (ej: 21.0°C) todos los días a la misma hora durante tres meses, alguien está «maquillando» los datos. Es estadísticamente imposible que un sistema de aire acondicionado comercial no tenga fluctuaciones.

 

Muestreo: Pide los registros de un domingo o de un día festivo. Si hay datos y no hay nadie trabajando ese día… alguien tiene una imaginación muy creativa.

 

  1. Separación de Actividades Incompatibles: Busca áreas donde se manejen muestras de alta concentración junto a trazas, o donde haya microbiología junto a una ventana abierta.

 

Evidencia: El rastro de la contaminación cruzada. Pregunta cómo limpian entre un ensayo y otro para asegurar que el «fantasma» de la muestra anterior no aparezca en el resultado de hoy.

Preguntas y Respuestas (El Café con el Experto)

Andrea: «Oye, ¿realmente me vas a poner una No Conformidad porque Daniela no ha terminado su inducción si solo estaba ayudando a David?»

 

Auditor: «Andrea, la ayuda en un laboratorio se llama ‘actividad técnica’. Si Daniela toca la muestra o el equipo, influye en el resultado. Si no has evaluado que sabe hacerlo, estás lanzando una moneda al aire con la confianza del cliente. Así que sí, es un hallazgo».

Sergio: «¿Es obligatorio que tenga aire acondicionado industrial de grado farmacéutico si mis ensayos son sencillos?»

 

Auditor: «No, Sergio. Lo que es obligatorio es que demuestres que lo que tienes es adecuado. Si tus ensayos de suelos no se ven afectados por el calor, perfecto. Pero si tu método dice que la muestra debe secarse a humedad controlada y tú tienes una gotera… tenemos un problema de competencia técnica, no de infraestructura».

David: «Llevo 20 años haciendo esto. ¿De verdad necesito que me supervisen?»

 

Auditor: «David, hasta a los pilotos de avión con 30 años de vuelo les hacen chequeos de simulador. La competencia no es un estado permanente, es algo que se degrada con el exceso de confianza. Mi trabajo es verificar que El Laboratorio tiene un sistema para asegurar que sigues siendo tan bueno como dices ser».

Tips Rápidos de Auditoría

Fin del tema..