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Control de Instalaciones, Condiciones Ambientales y Acceso Limitado

Era un martes, de esos donde el asfalto parece derretirse. En El Laboratorio, el aire acondicionado del área de pesaje venía haciendo ruidos extraños desde el viernes, pero Sergio, siempre optimista, decía que «aguantaría hasta el mantenimiento programado del mes siguiente».

 

David estaba frente a la balanza analítica de cinco cifras, intentando estabilizar una pesada para una solución patrón crítica. «No hay forma, Andrea», gritó David, apartándose de la mesa con frustración. «La lectura baila más que en una fiesta de pueblo. He nivelado la balanza tres veces y nada».

 

Andrea se acercó, cruzada de brazos. Notó de inmediato que el aire en la sala se sentía pesado, húmedo. «David, ¿a cuánto está el termohigrómetro?», preguntó.

 

Daniela, que estaba registrando unos datos cerca, miró el pequeño dispositivo digital en la pared. «Marca 28.5 °C y 72% de humedad, Andrea. Pero el registro de la mañana decía 22 °C».

 

En ese momento, la puerta del laboratorio se abrió de par en par. Era un mensajero externo buscando a Sergio para que le firmara un paquete. El hombre entró hasta el fondo del pasillo técnico, dejando entrar una ráfaga de aire caliente y polvo de la calle.

 

«¡Oiga! ¡No puede pasar de la línea roja!», exclamó Daniela, corriendo a detenerlo. El mensajero, confundido, se disculpó: «Es que la puerta principal estaba entreabierta y no vi a nadie en recepción».

 

David lanzó un suspiro amargo. «Andrea, esos resultados de pesaje no valen nada. Con esta temperatura, la densidad del aire cambió, la balanza se dilató y ese polvo que entró… bueno, ya sabemos. Todo al tacho».

 

Andrea miró a Sergio, que asomaba la cabeza por su oficina. «Sergio, no es solo el calor. Es el acceso, es la integridad de las muestras, es la validez de lo que firmamos. Si no controlamos el entorno, no estamos haciendo ciencia, estamos jugando a las adivinanzas».

 

Esa tarde, el equipo se reunió. No para buscar culpables, sino para entender que el laboratorio no es una oficina cualquiera: es una burbuja que debe protegerse.

Desmenuzando la Norma: Traducción al «Español Humano»

Cuando lees el apartado 6.3 de la ISO/IEC 17025:2017, la norma se pone seria. Básicamente nos dice: «Si el lugar donde trabajas afecta tus resultados, tienes que controlarlo».

 

No se trata de tener paredes pintadas de blanco impoluto por estética. El espíritu del requisito es la Validez de los Resultados. Aquí te lo traduzco:

 

  • Idoneidad (6.3.1): Las instalaciones no deben «atacar» tus resultados. Si haces microbiología, no puedes tener una ventana abierta a un jardín. Si haces metrología de masas, no puedes estar junto a un ascensor que vibra.

 

  • Documentar Requisitos (6.3.2): Tienes que escribir qué condiciones necesitas. No vale decir «fresquito». Tienes que decir «20 °C ± 2 °C».

 

  • Seguimiento y Control (6.3.3): No basta con tener un termómetro; hay que mirarlo, anotarlo y, sobre todo, saber qué hacer si la temperatura se sale de madre.

 

  • Medidas de Control (6.3.4): Esto es el «Pare» de la norma. Incluye:

 

a. Acceso: ¿Quién entra? ¿Quién sale?

b. Contaminación: Evitar que el área de «sucio» (preparación de muestras) se mezcle con la de «limpio» (análisis instrumental).

c. Separación: Si dos ensayos se «pelean» (por ejemplo, uno que usa solventes volátiles junto a uno que mide trazas de esos mismos solventes), deben estar separados.

La Caja de Herramientas: Implementación Paso a Paso

 

¿Cómo transformamos esto en realidad el lunes por la mañana? Vamos por partes, como diría David.

A. Mapeo de Condiciones Ambientales

Antes de comprar termómetros, haz una lista de tus ensayos.

 

1. Identifica las variables críticas: ¿Es la temperatura? ¿La humedad? ¿La luz UV? ¿Las vibraciones? ¿El polvo?

 

2. Define los límites: Consulta los métodos de ensayo o los manuales de los equipos. Si el método dice que la incubación es a 35 °C ± 1 °C, esa es tu ley.

 

3. Ubica los puntos de monitoreo: No pongas el termohigrómetro debajo del aire acondicionado, ¡eso es hacer trampa! Ponlo donde realmente ocurre la acción (cerca de la balanza o el equipo).

B. Control de Acceso (No es paranoia, es seguridad)

 

El laboratorio debe tener fronteras claras.

 

  • Cerraduras y Llaves: Controla quién tiene llaves.
  • Zonificación: Líneas en el suelo o puertas con tarjetas magnéticas.
  • Protocolo de Visitas: Todo externo (clientes, mantenimiento, mensajeros) debe anotarse en una bitácora y ser escoltado. Daniela no debería tener que perseguir mensajeros.

C. Gestión de la «Casa Limpia» (Housekeeping)

La limpieza en el laboratorio no es para que brille, es para que no contamine.

 

  • Cronograma de Limpieza: ¿Quién limpia los mesones? ¿Con qué reactivo (que no interfiera)?

 

  • Mantenimiento de Infraestructura: El aire acondicionado, los filtros de agua y los sistemas de ventilación deben tener su propio plan de mantenimiento preventivo.

D. Documentos y Registros Esenciales

 

  1. Procedimiento de Gestión de Instalaciones y Condiciones Ambientales:

 

Estructura sugerida: Objetivo, Alcance, Definiciones de áreas (limpias/sucias), Responsabilidades (quién registra, quién supervisa), Límites permitidos por área, Acciones en caso de desviaciones.

 

  1. Bitácora de Condiciones Ambientales:

 

Campos: Fecha, Hora, Temperatura, Humedad, Firma del responsable, Observaciones (ej. «Corte de luz de 10 a 11 am»). Tip de experto: Si puedes, usa dataloggers automáticos que te manden una alerta al celular.

 

  1. Registro de Control de Acceso de Visitantes:

 

Campos: Nombre, Empresa, Fecha, Hora entrada/salida, Motivo de la visita, Nombre del escolta de El Laboratorio.

 

  1. Plan de Limpieza y Descontaminación:

 

Detalle: Qué se limpia, frecuencia (diaria, semanal, mensual), qué productos se usan y dónde se firman los cumplimientos.

Preguntas y Respuestas: Un Café con el Experto

Daniela: “¿tengo que registrar la temperatura los domingos si el laboratorio está cerrado?”

 

Andrea: «Si tienes muestras incubándose o equipos que deben permanecer estables, sí. Para eso son geniales los registradores automáticos. Si el ambiente solo importa durante el ensayo, basta con registrarlo mientras trabajas».

David: «¿Realmente necesito separar la zona de recepción de muestras de la de análisis? Es un engorro caminar tanto».

 

David (Experto): «Sé que da pereza, pero la contaminación cruzada es el enemigo silencioso. Si recibes una muestra de suelo contaminado en el mismo mesón donde pesas tus estándares de alta pureza, estás buscando problemas en la próxima auditoría… y en tus resultados».

Sergio: «¿Es obligatorio poner lectores biométricos para cumplir con el acceso limitado?»

 

Consultor: «Para nada, Sergio. La norma no te pide tecnología de la NASA. Una puerta cerrada con llave y un cartel que diga ‘Solo Personal Autorizado’ es un control válido. Lo importante es que funcione y que se respete».

Daniela: «¿Qué pasa si el aire se daña y la temperatura sube, como en la historia?»

 

Andrea: «Se activa el protocolo de Trabajo No Conforme (que veremos más adelante). Detenemos el trabajo, evaluamos si lo anterior se afectó y no reiniciamos hasta que el ambiente sea idóneo. No se arriesgan los resultados por una entrega».

Lecciones Aprendidas y Conexión

 

Dominar el ecosistema del laboratorio requiere tres cosas: Vigilancia, Disciplina y Respeto por la Ciencia.

Ya tenemos el lugar bajo control. Ahora, ¿qué ponemos dentro? En la próxima parada, nos meteremos de lleno con los fierros: Metrología I: Inventario, Gestión y Mantenimiento del Equipamiento. Vamos a aprender que un equipo no es solo una máquina que da números, sino una responsabilidad que requiere cuidados de «médico de cabecera».

Fin del tema..