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La Planificación de la validación de métodos analíticos. El establecimiento de los criterios de aceptación.

Si piensas en cualquier competencia deportiva, las reglas del juego siempre establecen claramente los criterios de victoria. Sin esos criterios, ¿cómo sabríamos quién ganó o perdió? De la misma manera, en la validación de métodos analíticos, necesitamos establecer criterios de aceptación claros. Estos criterios nos dirán si nuestro método es «ganador» o si necesita más trabajo.

¿Qué son los criterios de aceptación?

En pocas palabras, los criterios de aceptación son los parámetros que definen el éxito de la validación de un método analítico. Se establecen antes de que comience el proceso de validación y son fundamentales para determinar si el método es adecuado para su propósito previsto.

 

Por ejemplo, puedes establecer un criterio de aceptación para la precisión del método en un 5%. Esto significa que, si realizas el mismo análisis varias veces, los resultados no deben variar más del 5% entre sí.

Estableciendo criterios de aceptación realistas.

La tentación puede ser establecer criterios de aceptación muy estrictos para asegurarse de que el método es de alta calidad. Pero, al igual que no es razonable esperar que un principiante en el golf haga un hoyo en uno, no es razonable establecer criterios de aceptación que el método simplemente no puede cumplir.

 

Los criterios de aceptación deben ser rigurosos, pero también alcanzables. Deben ser suficientemente exigentes para garantizar que el método proporcionará resultados de alta calidad, pero no tan exigentes que el método no pueda cumplirlos en condiciones normales de funcionamiento del laboratorio.

La importancia de la consistencia en los criterios de aceptación.

Al establecer los criterios de aceptación, es importante ser consistente. Al igual que las reglas de un juego, los criterios de aceptación deben ser los mismos cada vez que se valida el método.

 

Imagina un partido de fútbol donde las reglas cambian en cada juego. Sería caótico y difícil de seguir. Lo mismo ocurre con la validación de métodos. Si cambias los criterios de aceptación en cada validación, será difícil comparar los resultados y entender cómo está funcionando realmente el método.

Los criterios de aceptación que recomienda la ICH y la Eurachem.

La ICH (International Council for Harmonisation) y la Eurachem son organizaciones que proporcionan directrices sobre los criterios de aceptación en la validación de métodos analíticos. Vamos a ver los detalles de cada uno:

La directrices de la ICH.

 

La ICH proporciona una serie de directrices denominadas Q2(R1) para la validación de procedimientos analíticos. Estas directrices establecen una serie de criterios de aceptación que son ampliamente utilizados en la industria farmacéutica.

 

La veracidad. La veracidad se mide realizando análisis sobre una serie de muestras para las que se conoce la verdadera cantidad del mensurando y comparando los resultados con el valor verdadero. Para un método ser considerado veraz por la ICH, los resultados deben estar dentro de un intervalo de ± 2% del valor verdadero.

 

La precisión. La precisión se mide repitiendo el análisis en la misma muestra varias veces y midiendo la variabilidad de los resultados. Para ser considerado preciso según la ICH, la desviación estándar relativa (RSD) de los resultados repetidos no debe ser mayor del 2%.

 

El límite de detección y límite de cuantificación. El límite de detección (LOD) y el límite de cuantificación (LOQ) son las menores cantidades de mensurando que pueden ser detectadas y cuantificadas de forma fiable, respectivamente. Según la ICH, el LOD debe ser al menos 3 veces la desviación estándar del blanco y el LOQ debe ser al menos 10 veces la desviación estándar del blanco.

Las directrices de Eurachem.

 

La Eurachem proporciona un conjunto de directrices en su guía «The Fitness for Purpose of Analytical Methods». Mientras que las directrices de la ICH están más enfocadas en la industria farmacéutica, las directrices de Eurachem son más generales y se pueden aplicar a una variedad de disciplinas.

 

Eurachem enfatiza que los criterios de aceptación deben ser establecidos en función de la finalidad del análisis. Por ejemplo, si el propósito del análisis es determinar si una sustancia excede un límite regulador, los criterios de aceptación deben ser establecidos en función de la incertidumbre necesaria para tomar esa decisión de forma fiable.

Ejemplo de los criterios de aceptación para la validación de un método espectrofotométrico para la determinación de hierro en agua.

A continuación, te proporciono un ejemplo de cómo se pueden establecer estos criterios para las siete características de desempeño según las directrices de la ICH y la Eurachem.

 

Veracidad. Un criterio de aceptación comúnmente establecido para la veracidad podría ser que las mediciones deben estar dentro de ± 10% del valor verdadero cuando se ensayan materiales de referencia certificados (MRC) o se realizan estudios de recuperación.

 

Precisión. La precisión podría tener un criterio de aceptación que estipule que la desviación estándar relativa (RSD) de al menos cinco mediciones repetidas en la misma muestra debe ser menor del 5%.

 

Selectividad. Para la selectividad, el criterio de aceptación puede ser que no haya interferencias significativas en la señal del hierro cuando se realizan análisis de muestras de agua en presencia de otros iones metálicos comunes.

 

Límite de detección (LOD) y Límite de cuantificación (LOQ). Para el LOD y el LOQ, podrías definir los criterios de aceptación para que el LOD sea suficientemente bajo para detectar las concentraciones de hierro que sean relevantes para tu aplicación (por ejemplo, 0,01 mg/L). El LOQ debe ser lo suficientemente bajo para cuantificar con una buena precisión y veracidad estas concentraciones (por ejemplo, 0,03 mg/L).

 

Linealidad. Para la linealidad, el criterio de aceptación puede establecer que el coeficiente de correlación (R^2) para la curva de calibración en el rango de interés debe ser superior a 0.995.

 

Rango. El criterio de aceptación para el rango podría ser que el método debe ser lineal en el rango de concentraciones de hierro en agua que sean relevantes para tu aplicación (por ejemplo, de 0,03 a 5 mg/L).

 

Robustez. Para la robustez, podrías definir un criterio de aceptación que diga que pequeñas variaciones en los parámetros del método (por ejemplo, temperatura, pH, tiempo de reacción) no deben tener un impacto significativo en los resultados del análisis.

Recuerda, estos son solo ejemplos de criterios de aceptación. Deben personalizarse en función de las necesidades específicas de tu aplicación y del desempeño del método en tus propios estudios de validación.

 

En resumen, establecer los criterios de aceptación es una parte esencial de la planificación de la validación de métodos analíticos. Estos criterios actúan como las «reglas del juego», definiendo lo que se considera un éxito en la validación del método. Al igual que en cualquier competición, es importante que estos criterios sean claros, justos y consistentes.

Fin del tema..