¿Qué significan las palabras DEBE, DEBERÍA y PUEDE en el contexto de la norma ISO 22000?
La norma ISO 22000 es un estándar internacional desarrollado por la Organización Internacional de Normalización (ISO) que se enfoca en la seguridad de los alimentos en toda la cadena de suministro, desde la producción hasta el consumo.
Esta norma utiliza un enfoque basado en el Análisis de Peligros y Puntos Críticos de Control (HACCP, por sus siglas en inglés) y se basa en los principios del sistema de gestión de calidad ISO 9001. Dentro de la norma ISO 22000, las palabras «debe», «debería» y «puede» tienen diferentes niveles de importancia e implicaciones.
«Debe»: El término «debe» indica un requisito obligatorio o una acción que es esencial para cumplir con la norma ISO 22000. Si una organización no cumple con un requisito que incluye «debe», puede considerarse como no conforme y podría no obtener la certificación.
Los requisitos que incluyen «debe» son fundamentales para garantizar la seguridad de los alimentos y la eficacia del sistema de gestión de la seguridad alimentaria.
«Debería»: La palabra «debería» implica una recomendación o una acción que, aunque no es obligatoria, se considera una buena práctica para cumplir con la norma ISO 22000. Al seguir las recomendaciones que incluyen «debería», una organización puede mejorar su sistema de gestión de la seguridad alimentaria y aumentar su eficiencia y eficacia.
Aunque no seguir estas recomendaciones no necesariamente resulta en incumplimiento de la norma, puede llevar a oportunidades perdidas de mejora y a una implementación menos efectiva del sistema de gestión de la seguridad alimentaria.
«Puede»: El término «puede» sugiere una opción o una acción que es permisible pero no obligatoria dentro de la norma ISO 22000. Estas opciones permiten a las organizaciones adaptar la implementación de la norma a sus necesidades específicas y a las condiciones de su industria.
Al considerar las acciones que incluyen «puede», las organizaciones tienen la flexibilidad para determinar la mejor manera de abordar los requisitos y los objetivos de la norma en función de sus recursos y capacidades.
En resumen, la importancia de los términos «debe», «debería» y «puede» en la norma ISO 22000 radica en su capacidad para diferenciar entre requisitos obligatorios, recomendaciones y opciones. Estas
distinciones ayudan a las organizaciones a comprender y aplicar de manera efectiva la norma en sus operaciones, garantizando la seguridad de los alimentos y mejorando la eficiencia y eficacia del sistema de gestión de la seguridad alimentaria.
El ciclo PHVA.
PHVA es un acrónimo que representa las palabras Planificar, Hacer, Verificar y Actuar. Es un enfoque de gestión iterativo y sistemático utilizado en diversos Sistemas de Gestión, como calidad, medio ambiente, seguridad y salud en el trabajo y también en la seguridad alimentaria.
El ciclo PHVA se basa en el principio de mejora continua, en el cual una organización busca constantemente optimizar sus procesos y prácticas para alcanzar objetivos específicos.
El ciclo PHVA consiste en las siguientes etapas:
Planificar: En esta etapa, la organización establece objetivos y metas, identifica riesgos y oportunidades, y desarrolla planes y procesos para abordarlos. Esto incluye, por ejemplo, la elaboración de políticas, la identificación de requisitos legales y regulatorios, y el análisis de peligros y puntos críticos de control en un sistema de gestión de seguridad alimentaria.
Hacer: Durante la fase de «Hacer», se implementan los planes y procesos establecidos en la etapa de Planificar. Esto puede incluir la capacitación y concientización del personal, el establecimiento de procedimientos operativos, el control de los puntos críticos de control (PCC) y la documentación de los procesos.
Verificar: En esta etapa, la organización monitorea y evalúa el desempeño del sistema de gestión para asegurarse de que esté cumpliendo con los objetivos y metas establecidos. Esto puede implicar la realización de auditorías internas y externas, la medición de indicadores de desempeño y la revisión de los resultados por parte de la dirección.
Actuar: La última etapa del ciclo PHVA implica la identificación y corrección de no conformidades, la implementación de acciones correctivas y preventivas, y la actualización y revisión de los procesos y procedimientos según sea necesario. Esto permite que la organización mejore continuamente su sistema de gestión y se adapte a cambios internos y externos.
La aplicación del ciclo PHVA en Sistemas de Gestión, como la seguridad alimentaria, ayuda a las organizaciones a garantizar la seguridad y calidad de sus productos y servicios, reducir riesgos y costos asociados, y mejorar su reputación y posicionamiento en el mercado.
El ciclo PHVA en la implementación de la ISO 22000.
Planificar: Estableciendo objetivos y procesos.
- Análisis de peligros y puntos críticos de control (HACCP).
- Identificación de requisitos legales y regulatorios.
- Definición de políticas y objetivos de inocuidad.
Verificar: Monitoreo y evaluación del sistema.
- Auditorías internas y externas.
- Medición del desempeño y seguimiento de indicadores.
- Análisis de resultados y revisión por la dirección.
Hacer: Implementando procesos y procedimientos.
- Capacitación y concientización del personal.
- Control de los puntos críticos de control (PCC).
- Construcción de la documentación y registros.
Actuar: Mejora continua del sistema.
- Identificación y corrección de no conformidades.
- Acciones correctivas y preventivas.
- Actualización y revisión de procesos.
El pensamiento basado en riesgos.
La identificación y evaluación de riesgos ayuda a la empresa a comprender mejor los posibles peligros que podrían afectar la seguridad alimentaria, y a implementar medidas de control efectivas para prevenir la aparición de estos peligros.
Al implementar el pensamiento basado en riesgos en la gestión de seguridad alimentaria, las empresas de alimentos pueden tomar medidas preventivas para evitar la contaminación de los alimentos y, por lo tanto, reducir los riesgos asociados a su producción y suministro.
Esto puede ayudar a mejorar la calidad y seguridad de los alimentos, minimizar los costos de producción y mejorar la eficiencia y rentabilidad de la empresa.
Además, el enfoque basado en riesgos también ayuda a las empresas de alimentos a cumplir con los requisitos legales y reglamentarios correspondientes, y a satisfacer las expectativas y necesidades de los clientes y consumidores.
Asimismo, puede mejorar la reputación y la confianza de la empresa en el mercado, lo que a su vez puede tener un impacto positivo en su rentabilidad y crecimiento a largo plazo.
En resumen, la implementación del pensamiento basado en riesgos según la norma ISO 22000 es esencial para una empresa de alimentos, ya que ayuda a garantizar la seguridad y calidad de los alimentos producidos, y a cumplir con los requisitos legales y reglamentarios correspondientes. Además, también puede mejorar la eficiencia y rentabilidad de la empresa, y su reputación y confianza en el mercado.
